Pocas piezas resultan tan versátiles en una explotación ganadera como una telera. Sirve para levantar un corral en una mañana, dividir una nave, improvisar una enfermería, proteger un comedero o formar un pasillo hacia el camión. Y cuando deja de hacer falta en un sitio, se desmonta y se lleva a otro.
En Josfrapa Cerrajeros llevamos años fabricando teleras para ganado en nuestro taller de Talavera de la Reina. En este artículo repasamos qué son, qué tipos existen, cómo elegirlas y qué usos les dan los ganaderos con los que trabajamos.
Qué es una telera
Una telera es una valla metálica portátil, formada por un bastidor y varios tubos horizontales, que se une a otras iguales mediante enganches. Combinando varias se construyen cerramientos de cualquier forma y tamaño sin necesidad de obra. También se la conoce como cancilla o valla ganadera, según la zona.
Su gran ventaja frente a un cerramiento fijo es la flexibilidad: la explotación cambia a lo largo del año —parideras, destetes, cebo, cuarentenas— y las teleras permiten reorganizar el espacio tantas veces como haga falta.
Para qué se utilizan las teleras
- Corrales y apartaderos: para separar lotes por edad, estado o destino.
- Parideras y ahijaderas: espacios tranquilos para las madres y sus crías.
- Enfermería y cuarentena: aislar animales enfermos o recién llegados.
- Divisiones en naves y cebaderos: aprovechar mejor la superficie cubierta.
- Zonas de espera y pasillos de conducción hacia la manga o el muelle de carga.
- Protección de comederos, bebederos y tolvas, evitando que los animales los vuelquen o los ensucien.
- Cerramientos provisionales en el campo, durante el pastoreo o en ferias y concursos.
Tipos de teleras
Teleras reforzadas para vacuno
El ganado vacuno ejerce una presión enorme sobre los cerramientos, sobre todo cuando se agrupa. Para ese trabajo fabricamos una telera reforzada de siete tubos, con una altura de 1,70 metros y longitudes de 2, 3 y 4 metros. La separación entre tubos y la sección del material están pensadas para contener animales adultos con seguridad.
Teleras con puerta de paso
En un corral hay que entrar y salir constantemente. La telera con puerta de paso integra un acceso en el propio panel, de modo que no es necesario desenganchar tramos cada vez que hay que pasar. Se fabrica en las mismas medidas que la telera reforzada, por lo que ambas se combinan sin problema en un mismo cerramiento.
Teleras para ovino y caprino
Las ovejas y las cabras requieren paneles más bajos y con menor separación entre tubos, especialmente en la parte inferior, para que los corderos y cabritos no se cuelen. En estas teleras es habitual colgar accesorios; de hecho, fabricamos bebederos diseñados específicamente para colgar en telera.
En qué fijarse al elegir una telera
La especie y el tamaño de los animales
La altura, el número de tubos y su separación deben corresponder al ganado que va a contener. Una telera insuficiente termina deformada; una sobredimensionada resulta más pesada y difícil de mover de lo necesario.
La medida de los paneles
Los paneles largos cubren más metros con menos uniones; los cortos son más manejables y permiten ajustar mejor el cerramiento a espacios irregulares. Lo habitual es combinar varias longitudes.
El sistema de unión
Los enganches deben permitir montar y desmontar con rapidez, pero sin holguras que los animales puedan aprovechar. Un buen sistema de unión es lo que convierte un conjunto de vallas en un corral seguro.
El material y el acabado
Las teleras pasan su vida a la intemperie, en contacto con humedad y purines. El grosor del tubo, la calidad de las soldaduras y la protección frente a la corrosión son los factores que marcan la diferencia entre una telera que dura unos pocos años y otra que acompaña a la explotación durante décadas.
Fabricación a medida: la ventaja de trabajar con un taller
Cada explotación tiene sus propias medidas: el ancho de una nave, la distancia entre pilares, un rincón que se quiere aprovechar. Por eso, además de las medidas estándar, fabricamos teleras adaptadas a lo que cada ganadero necesita, igual que hacemos con los comederos para ganado a medida. Y llevamos el material hasta la propia finca.
Un cerramiento bien planteado se integra con el resto del equipamiento. Las teleras permiten, por ejemplo, organizar el acceso de los animales a los comederos lineales para vacas o delimitar la zona de espera de la manga de manejo.
Mantenimiento de las teleras
Apenas necesitan cuidados, pero conviene revisar periódicamente los enganches y las soldaduras, enderezar o sustituir los paneles que hayan recibido golpes fuertes y, cuando no se usen, almacenarlas apiladas en un lugar seco. Un repaso al final de cada campaña alarga mucho su vida útil.
Preguntas frecuentes sobre las teleras para ganado
¿Cuántas teleras necesito para un corral?
Depende del perímetro que quieras cerrar y de la longitud de los paneles. Basta con dividir los metros totales entre la medida elegida y prever al menos un panel con puerta de paso.
¿Se pueden combinar teleras de distintas medidas?
Sí. Nuestras teleras de 2, 3 y 4 metros comparten altura y sistema de unión, por lo que se combinan entre sí.
¿Hay que fijarlas al suelo?
En cerramientos cerrados sobre sí mismos no suele ser necesario. En tramos rectos largos o con animales de mucho peso conviene anclarlas o apoyarlas en un elemento fijo.
¿Fabricáis otras medidas?
Sí. Podemos adaptar longitud y configuración a las necesidades de cada explotación.
Consulta las características de nuestra telera reforzada de 7 tubos para vacuno y, si necesitas asesoramiento, ponte en contacto con nosotros. Te informaremos sobre material y presupuestos sin compromiso.